Éste fue el título del proyecto que consiguió ser finalista en el Festival Internacional de Jardines de Allariz en su edición del año 2013. El lema que a petición del jurado alentó los trabajos creativos de aquel año fue “Belleza que inspira”. En este marco, el texto que aparece a continuación explicaba a la entrada del jardín su sentido.

Distinguido visitante:

El jardín que va usted a contemplar a continuación no tendría ningún sentido sin su presencia. Es un jardín que clama por ser caminado, paseado, contemplado… un caminar hacia nosotros mismos, puesto que la intención que ha guiado nuestros pasos desde un primer momento ha sido dotarle de una herramienta con la que poder –en la medida de lo posible- descargar las presiones cotidianas que son un hecho real en nuestras vidas. Esta influencia positiva que nuestro jardín se propone ejercer entronca con el título en el sentido de que con su ayuda, ensayaremos proyectar un espacio a instancias más elevadas y convertirlo así en un ente más rico y complejo que llamaremos lugar; lugar donde cada cual sabe que él y su jardín se necesitan.

Para la consecución de este fin, hemos optado por un mecanismo especulativo que incida de una manera agradable en la toma de conciencia de dichas presiones desagradables, de suerte que en el ámbito técnico, esto se refleja metafóricamente por medio de unas pasarelas accesibles que (como trasunto de la vida del caminante,  son constantes posibilidades donde escoger), atraviesan el jardín en el sentido del tránsito y se adentran en las plantaciones para finalmente fundirse con ellas, porque pensamos que esta fusión, simboliza una de las metas de la contemplación que sería ese maridaje entre realidad e imaginación. En este punto entra en juego la búsqueda personal a la que usted se verá impelido para, ascendiendo o descendiendo a las distintas cotas planteadas, elegir el sitio desde donde la belleza del entorno le inspire más positivamente y el jardín se transforme con su ayuda en lugar de conocimiento.

En este estadio teóricamente ideal de estimulación de nuestros sentidos e imaginación, de armonía con la naturaleza y a la vez con nuestra propia naturaleza, de equilibrio entre realidad, jardín, entorno y sujeto, nos parece consecuentemente lógico el acto de aparición de un amor procedente de la apercepción de la belleza, noble, contemplativo y positivamente inspirador, dominado por la reflexión y equilibrado con la verdad y por tanto digno precursor de un talante inspirador válido idealmente tanto para el ámbito personal como incluso para la creación artística: el hombre consciente de la realidad que se le impone y abierto a la inspiración imaginativa que produce la contemplación de la belleza natural, o dicho más poéticamente: …el jardín concebido finalmente como sueño del paisaje propio de cada visitante y como área de esparcimiento para el pensar.

Sería nuestro deseo que así fuera.

Contenido original disponible en la Web del Festival Internacional de Jardines de Allariz.


Crítica de D. José Valdeón para el Nº79 de la revista Hagina

Art. sobre el Festival de Jardines de Allariz.

La regulación espacial de -Ensayo de un Lugar-, realizado en un envidiable equilibrio entre materiales y vegetación y donde se crean espacios secundarios de estancia siempre bajo ese diálogo esencial que deben tener las diferentes piezas de un jardín. El uso aquí de gabiones de piedra como elemento estructural pero ligero y coherente con la vegetación circundante es tanto estimulante como docente.

Plano festival. Carlos Arias

fotofesti