De Las cosas del campo.

Las yerbas ignoradas ¿Hasta cuándo voy a ignorar vuestros nombres? ¡Qué inesperadas, qué resueltas, qué sencillas, las yerbas ignoradas, que huella el pie, que arranca el escardillo, que atropella el arado! Los que llaman nazarenos, la que dicen lechitrezna, los…